El desarrollo de software es un proceso que implica entender los requisitos, diseñar el producto, implementarlo y verificar que cumple con las especificaciones. Este proceso requiere un equipo de trabajo coordinado, donde la comunicación efectiva es vital. A diferencia del hardware, el software no se "estropea" en el sentido tradicional, pero puede deteriorarse con el tiempo debido a cambios y mantenimiento. La industria del software tiende a construir productos a medida, aunque la reutilización de componentes está en aumento. La reutilización puede facilitar el desarrollo y mejorar la calidad del software, pero la identificación de componentes reutilizables sigue siendo un desafío debido a la singularidad de cada producto.
